Los residentes tienen que pedir persmiso a sus jefes para obtener un carné de conducir, sino disponen de uno emitido en el extranjero.
Los no musulmanes, necesitan que el empleador le conceda un permiso para la emisión de un carné que le permita la compra de bebidad alcohólicas. Ya que estas no se pueden comprar en cualquier supermercado sino en tiendas especializadas que exigen disponer de dicho carné.
Ciudad eterna: Dubai no es una ciudad nueva. Hay referencias documentadas de Dubai desde 1095 después de Cristo.
El inglés es el principal idioma de enseñanza en la mayoría de los colegios de Dubai, debido a su mayoría de extranjeros. En sus centros educativos, se estudian tanto los currículos británicos y americanos como el internacional. La mayoría de los habitantes tienden a mandar a sus hijos a sus países de origen para recibir formación universitaria, pero la situación está cambiando al abrirse sucursales de las universidades más prestigiosas en Dubai. Las Universidades más prestigiosas del mundo están abriendo filiales en Dubai: entre ellas la Herriot-Watt del Reino Unido, o la Universidad australiana de Wollongong.
Ciudad abierta: Dubai es una ciudad históricamente abierta al comercio. Hacia fines del siglo XIX los gobernantes de Dubai fomentaban las transacciones y el comercio, a diferencia de sus vecinos.
Aquellos nacidos en los Emiratos Árabes Unidos no se
consideran ciudadanos a menos que sus padres también lo sean. Por lo tanto, los
nacidos de expatriados en los EAU también tienen ese estatus.
No todo pasado fue mejor: antes del boom
petrolero, el principal negocio de Dubai era la extracción de perlas, pero el
desarrollo urbano era básico.
Abiertos a las visitas: los habitantes
"originales" de Dubai, los emiratís de los EAU (Emiratos Arabes
Unidos) son un pequeña minoría de tan sólo el 20 % de la población, el resto
son extranjeros y cada vez más numerosos.
Cuestión de Fe: en 2001 Dubai vivió una
verdadera apertura religiosa. El Gobierno de Dubai otorga parcelas para
construcción de Iglesias a distintas religiones del mundo. Además el Gobierno
promueve financieramente religiones no musulmanas y otorga libertades impensadas
en otros puntos de Medio Oriente.
Economía diversa: la economía de Dubai
es dependiente del petróleo, pero las medidas están orientadas a
diversificarla y orientarla a los servicios y el turismo, y lo están logrando.
Como Mc Donalds: Dubai invierte además a
través de compañías controladas por el gobierno en propiedades estratégicas
ubicadas en puntos claves de ciudades como Nueva York y Londres.
Trabajadores a lo chino: Dubai importa en
forma masiva mano de obra de salarios bajos para poder sustentar el boom de
construcción, situación que ha generado numerosas protestas y reclamos tanto
dentro como fuera del país. Dubai no suscribe a la mayoría de las convenciones
de la OIT (Organización Internacional del Trabajo).
Cordillera de rascacielos: muchos
críticos cuestionan el exagerado desarrollo de la construcción, y la falta de
planificación. Grandes porciones de costa han visto crecer como hongos murallas
de torres que separan el mar del continente.
Cuestión de tamaño: El Burj Dubai
(rascacielos en construcción más alto del mundo) mantiene en estricto secreto
su altura final. Circulan por orden de sus desarrolladores dibujos y renders con
proporciones variables y alturas que tienden a la confusión. El fin es anular
competidores en la carrera por la altura de los rascacielos.
Raíces australianas: el Burj Dubai fue
proyectado por el arquitecto Adrian Smith, como una megaestructura erigirse en
Australia. El modelo finalmente debió ser trasladado y adecuado a los
requerimientos de Dubai, sobre todo en su altura más ambiciosa.
La imagen es todo: Dubai construye
rascacielos no precisamente por falta de espacio. Está rodeada de un amplio
desierto. La carrera rascacielística es más bien una estratégia de marketing
urbano: las construcciones buscan atraer la atención mundial hacia la ciudad.
Imaginación
al poder: la innovación de Dubai es constante, construir lo imposible
parece ser una idea que se repite: islas en forma de palmera, edificios
giratorios, pistas de ski en el desierto. La última aventura: compraron
el crucero Queen Elizabeth 2 para transformarlo en un hotel flotante y museo
amarrado en las costas de 560
hectáreas de Palm Jumeirah.
Uno de los accidentes más aparatosos de la historia del automóvil ha tenido lugar en Dubai. Una de las autopistas principales del país que actualmente posee el edificio más alto del mundo, se ha cobrado la vida de 3 personas in-situ, y han resultado heridas más de 350; en un choque entre 60 vehículos.
El origen del siniestro fue la densa niebla que cubría uno de los tramos de esta autovía, aunque otras fuentes apuntan a la falta de eficacia por parte de las autoridades de Dubai.
25 vehículos se incendiaron, otros quedaron aplastados, y fueron muy pocos los que no quedaron siniestro total. Al final tuvo que intervenir la policía, los bomberos, y hasta el ejército y el ministerio del interior, para controlar la situación y socorrer a las víctimas.
Fuentes : Quince claves Dubai - Wikipedia - Planeta curioso
